Carmaviba encuentro en oración

Angelus

El Angel del señor anunció a María

La Anunciación del Ángel a María.

A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen, prometida de un hombre descendiente de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Entró donde ella estaba, y le dijo: "Alégrate, llena de gracia; el Señor está contigo" Ante estas palabras, María se turbó y se preguntaba qué significaría tal saludo. El ángel le dijo: "No tengas miedo, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin". María dijo al ángel: "¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño que nazca será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, tu parienta Isabel ha concebido también un hijo en su ancianidad, y la que se llamaba estéril está ya de seis meses, porque no hay nada imposible para Dios". María dijo: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". Y el ángel la dejó. (Lc 1, 26-38)

Historia del Angelus.

Este piadoso saludo a la Virgen, llamado Angelus por el comienzo de algunos versículos unidos posteriormente a las tres avemarías primitivas, fue introducido en la Iglesia en épocas diversas. De la más antigua, la de la tarde, se encontró el primer testimonio en un decreto del capítulo general de los franciscanos celebrado en Pisa, en 1263, bajo la presidencia de san Buenaventura. No hay duda de que la propaganda activa de los franciscanos contribuyó eficazmente a difundir por todas partes esta oración. El padre Thurston opina que la triple salutación angélica de la tarde se deriva de un ejercicio de piedad llamado, Las tres oraciones (compuesto de salmos y responsorios, y algunas plegarias, en las que probablemente estaba el Ave María), que se practicaba en muchas comunidades religiosas en los Maitines, primero, y después de Completas, previo aviso de una campanada. Es fácil que el pueblo cristiano iniciase su jornada con un saludo a la Virgen. En cuanto al Angelus del mediodía, el padre Thurston cree encontrar los orígenes en aquella plegaria (tres Pater y tres Ave) que el papa Calixto III, en 1456, mandó recitar a la cristiandad todos los días al son de la campana, entre Nona y Vísperas, para obtener la paz de la Iglesia contra el peligro de invasión de los turcos. De todos modos, es cierto que fue adoptado muy tarde, no antes del siglo XVI. Se comenzó en Francia en 1472, por orden de Luis XI, y de allí, lentamente, se extendió al resto de Europa. Los tres versículos aparecen primero en el Exercitum quotidianum, pequeño manual de piedad, editado en Roma bajo Pío V (en 1572), y la triple doxología final, en el Manuale catholicorum de san Pedro Canisio (1588).

Rezo del Angelus.

Se reza a las 6 A.M. , a las 12 P.M. y a las 6 P.M. durante todo el año, excepto en tiempo Pascual que se sustituye por el Regina Coeli.
V .El Ángel del Señor anunció a María,
R .Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Avemaría.

V .He aquí la esclava del Señor.
R .Hágase en mi según tu palabra.
Avemaría.

V .Y el Verbo se hizo carne.
R .Y habitó entre nosotros.
Avemaría.

V .Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R .Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R . Amén.

Regina Coeli.

Se reza en lugar del Angelus en el Tiempo Pascual desde la Vigila Pascual hasta el medio día del sábado de Pentecostés.

V .Alégrate, Reina del cielo; aleluya.

R .Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.

V .Ha resucitado, según predijo; aleluya.

R .Ruega por nosotros a Dios; aleluya.

V .Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

R .Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

Oración
Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

R .Amén.